+¿Por que cojones tuviste que hacerme tanto daño? No me quisiste como yo a ti, ni me deseaste cada noche. No lo entendí nunca, la verdad. Te lo dí todo, sin guardarme nada para mí.
-Las cosas pasaron así Evolet, no hay remedio ya.
+Tienes razón, el remedio es más jodido que la enfermedad.
El odio es capaz de cegar a una persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario