Me oprimen y pienso: no te envenenes. Sería un crimen si no aprecias lo que tienes.
Yo no sé nada del mundo en el que viven otros. En el mio usamos los males para cambiar bienes, y somos rehenes.
Gente sin nombre que se desenvuelve, mirando al frente, con la mente pensando en verde. El ganador en realidad es el que menos pierde.
Y yo debajo de las piedras, desayuno el Sábado lo que comí el Viernes.
Me saco un billete al éter, viajo como un germen, lo veo desde arriba mientras mi cuerpo se duerme,
Cuelgo de hebras, perdida en mi vibra, leo la biblia de mis fobias y mis filias.
Hago equilibrios, sola o en familia. Me hago la dormida pero sigo mi vigilia.
Ya no siento rencor, sólo estoy luchando por un mundo mejor.
Sin ti no le debo mas a los demas de lo que me debo a mi.
Dame paz como yo te doy paz tambien, lo que soy, lo que fui, eso ya lo olvidé. No le debo más a los demás de lo que te debo a ti.
Hay tantos que quieren ver la planta crecer, pero no plantan semillas que se fertilizan con cenizas.
Somos gente sencilla, pero no todo es amor y sonrisas. Tenemos demasiada prisa, demasiadas trabas, mas que burbujas en el cava. Fuera de tu zona de confort no eres nada.
No tengo mas rencor que el que me guardan, lo juro,
No tengo mas amor que este propósito tan puro,
Que no hay nada seguro, lo sé, y también sé, que juntando los escombros puedes construir un muro.
Y todo tiene un precio, una astilla, una espina que se clava,
Te pasa la gorra y pide propina cuando acaba.
Me digo a mi misma: no te envenenes,
Seria un crimen si no aprecias lo que tienes ¿No?