Te mancho entero de gris.

Mi letra reza, también suda, come y ama, también fuma en la cama por pereza y si la llamas, deja en llamas mi cabeza, así empieza este drama, mamá. Fumando rama, asi es como me suelo escapar. 
No pasa nada, me vuelvo al bar mirando al suelo, sabiendo que puedo ganar...pero hoy no quiero.
El cielo debe estar esperando a que lo rellene, pero mis versos ni brillan, ni llegan a donde quieren.
Mueren en la orilla de una playa negra donde flotan esperanzas rotas todas con un nombre, por eso hoy fluyo libre y me despido así de mis complejos. Abro el cuaderno y me escapo, me piro bien lejos.
Se que no encajo, no sirvo pa joder a los demás por un trabajo. No sirvo pa engañar, ni pa venderme por un fajo, sirvo pa escribir y pa morir por quien me trajo al mundo, y rajo, mi corazón de arriba a abajo en cada canción rebajo...esta tensión con la que viajo. Con la que vivo y me maltrata sin ninguna compasión y ahora que se de que trata solo me queda una opción; y hasta la razón se escapa. Y hasta la ilusión me mata. Sigo en mi rincón como una rata.