Evolet, corriendo por las calles, la noche acecha cada esquina.
Oscuridad, tiene miedo, pero no va a dejar de correr por ello.
Se pierde en cada respiración, en cada olor que emerge del sucio asfalto.
Noche de luna llena, habrá que tener cuidado con lo que sucede.
De repente ahí está, Chí, que la observa, la intimida como nunca antes. La mirada violenta que sale de sus ojos caramelo la asusta y llora.
Llora y comienza a correr de nuevo, las luces se apagan y él aparece en cada esquina, cada vez más y más cerca.
La luna ilumina el callejón, Evolet cierra los ojos deseando con todas sus fuerzas salir de allí.
Siente el aliento frio en su cuello.
-¡Vete de mis putos sueños!
Y se despierta, sudorosa, con el pelo húmedo y las sábanas revueltas.
Esa fue la primera noche que volvió a aparecer en sus sueños para convertirlos en pesadillas.
Oscuridad, tiene miedo, pero no va a dejar de correr por ello.
Se pierde en cada respiración, en cada olor que emerge del sucio asfalto.
Noche de luna llena, habrá que tener cuidado con lo que sucede.
De repente ahí está, Chí, que la observa, la intimida como nunca antes. La mirada violenta que sale de sus ojos caramelo la asusta y llora.
Llora y comienza a correr de nuevo, las luces se apagan y él aparece en cada esquina, cada vez más y más cerca.
La luna ilumina el callejón, Evolet cierra los ojos deseando con todas sus fuerzas salir de allí.
Siente el aliento frio en su cuello.
-¡Vete de mis putos sueños!
Y se despierta, sudorosa, con el pelo húmedo y las sábanas revueltas.
Esa fue la primera noche que volvió a aparecer en sus sueños para convertirlos en pesadillas.


