Vienes y te vas.


He de calzarme los zapatos y seguir mi camino, seguir adelante, andando. Nunca te has dado cuenta, pero te matan las influencias, te rompes en pedazos a tí mismo pensando que ya te habias alejado de mí. Y los dos sabemos que eso es mentira.
Que te sigues estremeciendo cada vez que me acerco, que me deseas como el primer día, como la primera vez; Que lo intentas, y que no puedes más, porque sabes que sigo aquí, porque sabes que soy tuya y que eso nadie puede sacartelo de la cabeza.
Pequeño niño malcriado y consentido, aprende a decidir por tí mismo los pasos que das en tu corta y desperdiciada vida.
No te pido que la compartas conmigo, necio. Te pido que cuando ames, lo hagas con locura. Que cuando perdones, lo hagas con el corazón. Que cuando beses, recuerdes momentos buenos.
Natalia estaba cansada de estos golpes al corazón, de subidas y bajadas en esta puta montaña rusa,
nadie se daba cuenta de que ella no podía más.

2 comentarios:

  1. por desgracia, la mayoría de las veces nos callamos todo hasta que acabamo explotando.
    buena entrada:)

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  2. muchisimas gracias, :D La gente revienta siempre :/

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