No hay medicina que me quite los gusanos de encima.

Estoy arta de escribir sobre tí. Sobre tu persona, sobre la mía y sobre nuestra historia.
Historia que acabó hace muchisimo tiempo, y que ahora tú has olvidado.
Bueno, seamos sinceros, nadie lo ha olvidado. No eres capaz, por eso te resguardas en lo malo, buscas odiarme con todo tu corazón y lo consigues.
Buscas hacerme caer a un abismo del que tú solo puedes sacarme, típico en tí.
Me rompes, me pisas, me haces rogar, me haces sentir que vale la pena y te vas.
Y luego, joder ¿Luego qué? Una sonrisita, un desprecio, cerveza, un porro, un abrazo.
Y vuelves a mí, aquí dentro, como si los meses no hubieran pasado, como si nunca me hubieras echo daño alguno, y te creo, y te siento como el primer dia en que ví tus ojos acaramelados.
Y ¿Ves? ya estoy otra vez así, hablando de tí, y de tus cosas de crio.

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