Mío.

-Eres tan perfecto para mi que me duele hasta mirarte.
El corazón se me encoje cada vez que me miras, como el primer día en que lo hiciste.
Y la mirada no ha cambiado en absoluto, bueno, tal vez si, ahora cada vez que me miras me vuelvo a enamorar de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario