Evolet, cierra la puta boca.

Evolet, ¿Porqué tanto vacío?
¿Qué ha pasado de nuevo?
¿No crees que es hora de superar los obstáculos? ¿De creer en tí? Niña necia, caprichosa y mimada desde siempre, creciste y quisiste todo lo que el mundo tenía dentro.
Pero no conocías la avaricia, eras pequeña, endeble, asustadiza y fiel. El reflejo de la inocencia, sumido en unos ojos verde musgo, que pronto desaparecería.
La luz ganaba cada batalla, en todas las películas los finales eran felices con perdices, lo típico.
Pero, eras diferente, y a ti, te varió la historia.
Siempre, tú y tu estúpida costumbre de sentir que perdías lo que ni siquiera era tuyo.

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