
Y le lloré, joder, Le lloré durante horas y horas. Nunca nadie lo supo, pero yo no era la chica sonriente que corria por el patio, estaba r o t a, estaba como muerta; Nunca nadie lo entendió, pero enfin, estaban ciegos todos. -Tenian frente a sus ojos una chica parecida a un sucio arapo, con un bonito corazón roto.-
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