-¿ Todavía no estoy muerta?- Gritó Evolet a sollozos desde su almohada.La luna aún estaba llena, y el cuarto seguía igual de oscuro que hacía 3 horas.
El móvil vibraba sin parar encima de la mesa morada de su habitación mientras ella lloraba desconsolada.
¿Sería él?...Claro que era él, era él como siempre. Con sus arrepentimientos y sus ojos zalameros, la había vuelto a hacer llorar como nunca.
Evolet caía con sus palabras por un inmenso precipicio del que siempre lograba salir a pie, con fuerzas. Pero hoy la luna estaba llena, y ella demasiado vacía.
''¿Por qué anduvimos tanto tiempo creciendo juntos,
para luego separarnos?
Es triste, muy triste.
ResponderEliminarPero adoro esa forma que tienes de expresarte, es más, la foto también me encanta.
Paso,¿pasas? ¡Te sigo!
Besos desde: www.smileandwomanocry.blogspot.com
Se llama autocompasión.
ResponderEliminarno creo que haya hacer balance para ver si merecía o no la pena. Entiendo que mientras se estuvo, era siempre la primera opción.
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