Tú ausencia me está matando. Ahoga. Acorrala. Quema y da frío a la vez. No puedo mas, ni podré, dime tú qué tengo que hacer ahora. Me advertiste tantísimas veces de esto y no te creí... He vuelto a tener tres años, a llorar abrazando a mi peluche favorito, a embarracarme por las noches cuando veo que no estás. La ansiedad va a acabar conmigo... y tú, ¿Estarás haciendo finalmente una nueva vida? ¿Con alguien que como bien sabes no se merece nada de tí? ¿Con alguien que es algo que tú siempre decías odiar?
No puedo cubrir tantos huecos, ni llenar tanta oscuridad con la poca luz que le dejaste a mi alma.
Así que... Todo estaba escrito, decías. Y aquí estoy, escribiendo.